El 19 de julio de 1936 se proclamaba en Mallorca el primero de una serie de bandos militares que, a partir de ese momento, regirían el pulso social y económico de la isla. La sociedad y sus recursos quedaban militarizados. El «Ordeno y mando» del comandante general de Baleares iba a ser, durante los primeros años de esta nueva etapa, la batuta bajo la cual se marcaría el compás a seguir.
Debido a la desigual respuesta que el inicio del conflicto tuvo en estas islas, el archipiélago Balear quedó fraccionado en dos partes: la nacional o sublevada, y la republicana o leal. En cada una de ellas los bandos y edictos jugaron el mismo papel, el de advertencia y amenaza. Después, a medida que el conflicto se generalizaba y alargaba en el tiempo, sirvieron para organizar la vida civil.
Col·lecció:
Enquadernació:
Rústica lligada
Pàgines:
208
Idioma:
Castellà
Any d’edició:
2006
ISBN:
84-96242-53-6